Caballeros de la Alegría (I): el robo

LOS CABALLEROS DE LA ALEGRÍAComposición sobre una foto de flickr con CC que no consigo reencontrar

El Reino de la Alegría se extendía sin problemas por docenas de leguas en medio de los otros reinos. Cualquier súbdito de Alegría tenía siempre a su disposición, cada día, enormes porciones de Razones para la Alegría, de diferentes tipos, que empleaban en cualquier situación para mantenerse en la Verdadera Alegría.

Un día, sin embargo, desaparecieron las Razones para la Alegría del Palacio de Rey. Ayer estaban en su sitio, pero al día siguiente el Rey no era capaz de encontrar razones para la Alegría. Permanecía triste y melancólico, sumido en la tristeza.

Los funcionarios reales comprobaron pronto que el robo se estaba produciendo en muchos lugares del Reino. La gente que antes valoraba las maravillas del tiempo se quejaba ahora de las inclemencias de las lluvias. La gente con un buen trabajo hablaba sólo de sus preocupaciones, y los que no tenían trabajo se desesperaban si confianza ninguna en alcanzarlo. Empezaban a verse los enfados en los atascos, y colas y atascos se multiplicaban por la falta de amabilidad de los conductores. Muchos muchachos retrasaban su vuelta a casa porque sus hogares ya no eran un lugar alegre.

  • – Majestad – le dijeron sus súbditos –  esta situación es insostenible, el Reino de la Alegría desaparece ante nuestros ojos, y la gente parece que no reacciona, si no es para quejarse y enfadarse por ello.

El Rey, que no estaba dispuesto a vivir sin alegría para él y para sus amados súbditos, decidió que era tiempo de contratacar. Así, una mañana especialmente fría y gris, el Rey del país de la Alegría convocó a sus caballeros y a todo el pueblo para decirles:

  • ¡Amigos! Todos saben que después de grandes esfuerzos, hemos llegado a vivir en paz y felices en nuestro reino. Tenemos buenas cosechas y hermosas canciones, hemos edificado escuelas y hospitales, y todos los súbditos del Reino viven con Alegría cada día.
  • Pero ahora, una terrible desgracia nos sucede. Los cinco reinos vecinos, el Reino de la Soledad, del Aburrimiento, del Cansancio, de la Tristeza, y el Sufrimiento,se disponen a atacarnos, mediante magia y encantamientos que consigan aislar nuestra alegría y arrebatárnosla.
  • Los sabios del Reino nos dicen que debemos reunir a los mejores caballeros, los mejores expertos en defender la alegría. Deberán defender con total entrega la Alegría que todavía no ha sido robada y averiguar cómo se producen estos asaltos para que todos nosotros, antigua gente de la Alegría fácil, aprendamos a mantenernos en la verdadera Alegría.

Así se fijó para el próximo Domingo el desfile y la selección de candidatos. Naturalmente, se presentaron muchos voluntarios: el juglar, el herrero, el carpintero…. Querían ser caballeros de la Alegría los nobles y los soldados, los profesores y los campesinos, los lavanderos y los artesanos. ¿Quién es verdaderamente capaz de defender la Alegría allí donde sufrimiento, tristeza, cansancio, aburrimiento y soledad atacan sin piedad?

Razones para amarte

– Manuel, dime ¿por qué me amas?

Él se sorprendió. Seguramente, Lucía pensaba que estaba ante el amor de su vida: un hombre tan pendiente de ella, tan atento a los pequeños detalles, que la admiraba y la mimaba al mismo tiempo. ¿Sería esto amor verdadero? Por eso esa pregunta tan rara.

– Manuel, dime ¿por qué me amas?
Te amo porque eres la persona más maravillosa que he conocido: eres inteligente, divertida, simpática, y muy guapa…. te llevas bien con todo el mundo y seguro que serás una profesional exitosa,… además, eres igual que yo en política y también te gustan los deportes de aventura como a mí, y…

Cuando Manuel se dio cuenta, estaba hablando solo. Lucía se alejaba triste.

– Pero, cariño, ¿qué te pasa?, ¿porqué te vas?
– Manuel, si me amas por todas esas razones… ¡es que no me amas en realidad!

Si puedes responder a la pregunta de porqué amas, es que no lo/la amas de verdad.

Si amas a alguien por una clara razón, es que no amas.
Si tu amor es racional, si es lógico que estéis juntos, lo mejor es que os separéis.
Si amas porque te aman, es que no amas al que te ama.

Si amas porque te sientes bien con ella o él, muy pronto la querrás para sentirte bien gracias a ella o él.
Si amas porque te sientes bien con ella o él, muy pronto amarás sólo cuando te sientas bien con ella o él.
La excelencia, la belleza, la inteligencia, la simpatía o la riqueza que admiras en el otro u otra, son regalos del amor. Cuando pasan a ser motivos, son razones que matan la Razón verdadera del amor.

La única respuesta sobre las razones del amor, es el amor mismo.

“El amor basta por sí solo, satisface por sí solo y por causa de sí. Su mérito y su premio se identifican con él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar.“(San Bernardo de Claraval, Cantar de los Cantares, Sermón 83,4).
“El corazón tiene razones que la razón no entiende” (Blaise Pascal, Pensamientos)

(El dibujo es del gran Fano)

Palabras para la amistad

Aquí dejo el enlace del documento de Reflexiones sobre la amistad. En él hay algunos cuentos, otras son reflexiones, de las cuales recomiendo absolutamente las del partido del Open de Australia de finales de enero (páginas 20 y 21)

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Creo que he dado los necesarios permisos para que se pueda descargar el archivo en formato pdf. El pdf está generado con OpenOffice y LibreOffice, que son los programas de texto y edición que empleo. Las imágenes provienen en general de Internet, retocadas con GIMP y XARA LX para adaptarlas para el fotocopiado.

Si alguien desea el formato original para adaptarlo a otras situaciones, me lo puede pedir y con mucho gusto lo facilitaré (todo disponible para usar y modificar como necesites bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0)

¡Dime algo!

En la pelicula “Cast Away” o “Naúfrago” (R. Zemekis, 2000), Chuck Noland, (Tom Hanks), un maniático del trabajo y la puntualidad, “naufraga” en una isla desierta. Durante cuatro años vive solo, sin nadie con quien compartir alegrías, penas o dificultades.
En medio de esta terrible soledad, Chuck pinta un rostro sobre un balón de VolleyVoll, al que da el nombre de Wilson (la marca del balón). Poco a poco Chuck va hablando con su amigo imaginario, explicándole su vida y dialogando… sin obtener nunca respuesta.

Cada uno de nosotros somos un náufrago en el Mar de la soledad. La necesidad de tener alguien con quien hablar es tan fuerte, que somos capaces de hablar a gente que no nos escucha.
Pero necesitamos respuestas. No podemos quedarnos con nuestros propios Wilsons, encerrados en los laberintos del monólogo. En lenguaje de náufragos, comunicarse no es “lanzar botellas con mensajes” a un mar real o virtual, esperando que alguno nos lea.
Es encontrar a un amigo que ha llegado a mi isla.

Cuando, en este mar de personas, encuentres un rostro y unos ojos que te miran, intenta preguntar y escuchar. Toma tiempo convertirse en nave de salvación el uno para el otro. Dale al otro náufrago la seguridad de no ser un simple Wilson inanimado, dale la oportunidad de compartir su vida, y empezaras a saborear el rescate de la tuya.

Palabras para la Comunicación

Aquí dejo el enlace del documento de Reflexiones sobre la Comunicación. En él hay algunos cuentos, otras reflexiones o testimonios, entre ellos “Su clase era una hallaca”.

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Creo que he dado los necesarios permisos para que se pueda descargar el archivo en formato pdf. El pdf está generado con OpenOffice y LibreOffice, que son los programas de texto y edición que empleo. Las imágenes provienen en general de Internet, retocadas con GIMP y XARA LX para adaptarlas para el fotocopiado.

Si alguien desea el formato original para adaptarlo a otras situaciones, me lo puede pedir y con mucho gusto lo facilitaré (todo disponible para usar y modificar como necesites bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0)

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