La libertad tiene un precio

Julia está muy harta de que sus padres y sus hermanos mayores le manden y le digan todo el día lo que tiene que hacer. Como ya no es una niña pequeña, quiere su propio espacio y se queja a su mamá de que no le dan libertad:

– Mamá, Papá, ¡nunca me dejan hacer lo que quiero! ¡Siempre me mandan hacerlo todo! Mucha independencia de Venezuela, pero a mi nada.

– Pero, querida, ¿ya estás preparada para ser libre?

– Claro, Mamá, ¡yo se bien lo que quiero!

– Bueno, está bien,… ¡hagamos la prueba! Esta semana vas a ser libre e independiente.

– ¿En serio? ¿De verdad puedo hacer lo que quiera esta semana?

– Sí, querida, eres totalmente libre… mientras no quemes la casa, claro.

Y así sucede. Nadie le llama para despertarse, así que Julia duerme hasta la hora que quiere. Va a comer cuando le apetece y no le dicen nada si se pasa horas viendo televisión o chateando.
Los dos primeros días son fabulosos, como si fuera un sueño… Pero al tercer día se da cuenta de que no encuentra ropa limpia, que nadie lava los platos por ella, que ya está harta de comer yogures y doritos, porque nadie le hace comida cocinada, y que su habitación huele bastante mal.
El cuarto día, comprende que su familia la está retando, así que se apodera de la cocina para hacerse spaghetti y pollo con papas fritas, e intenta lavar su ropa y plancharla. Pero se le pegan los spaghetti y quema dos franelas con la plancha.
El quinto día es una pesadilla: está aburrida de tanta tele, le duele la cabeza, la habitación es un desastre y se acabaron los yogures pero nadie ha ido a comprar más.
El sexto día levanta la Bandera Blanca y se rinde: ¡así no es manera de vivir!

Antes de empezar de nuevo la normalidad, sus padres le explican una importante lección: Ser libre toda una vida no es lo mismo que pasar un fin de semana con la nevera llena, la factura del cable e internet pagadas y los amigos disponibles. Cada avance hacia la libertad exige la misma progresión en la responsabilidad. Y la libertad, final, la independencia, nos compromete a ser responsables de nosotros para siempre.

– Mamá, ¿Eso significa que cuanto más libre más tengo que trabajar y más me tengo que preocupar de las cosas?

– Sí, hija, Ese es el precio de la libertad.

La libertad tiene un precio. ¿Estás dispuesto a pagarlo?

Fotos: pajaritos silvestres, libres, cantando y visitando el hogar de los Sres. Buitrago, Cúcuta, Colombia.
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5 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Mari Sol
    Jul 16, 2012 @ 14:36:41

    Gracias por tu blog, da gusto leer cosas así.

    Responder

  2. Fernando Ruiz
    Oct 05, 2012 @ 23:43:20

    Hola, gracias de verdad por tu comentario. Tenía un poco descuidado el blog, pero no he parado de recopilar ideas para compartir. ¡Hasta la próxima!

    Responder

  3. Robinson Recalde
    Nov 12, 2012 @ 15:36:53

    Me gustó mucho el post, describe un poco el paradigma social de qué hacer para ser libres. Pero, aún me deja la duda de qué es en realidad la libertad. Si buscamos en Internet libertad tendremos miles de páginas web explicándonos “qué es la libertad” según conceptos de otras personas sin darnos alguna respuesta clara, por supuesto que libertad también es elegir por uno mismo su propio concepto, ¿pero si todos tenemos nuestro propia “libertad” como evitar un mundo de anarquía? Muchas gracias por mostrarnos esto, por supuesto. Un gran post. Primera vez que me paso por su blog, cuando me di cuenta que seguía el mío (descuidado, por cierto). ¡Buen inicio de semana!

    Responder

    • Fernando Ruiz
      Dic 03, 2012 @ 20:14:03

      ¡Hola! Le ha dado muchas vueltas a tu mensaje, pues me parecía que merecía una respuesta en profundidad. Hoy he empezado a publicar los materiales que tengo sobre la Libertad, pues este año estamos desarrollando el lema “Raíces para la Libertad”.
      A la espera de publicar el estudio sobre la esencia de la libertad, me remito a lo que bien dice el Diccionario de la Real academia, ( http://lema.rae.es/drae/?val=libertad ): “Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.” Es decir, libertad es poder elegir… y hacerme responsable de lo que hago (elegir y sus consecuencias).
      Espero poder seguir el debate en los siguientes posts.
      Gracias por pasarte por aquí 🙂

      Responder

      • Robinson Recalde
        Dic 03, 2012 @ 22:49:44

        Me ha gustado lo de la responsabilidad, quizá ese sea el problema. No tenemos el concepto completo de la libertad. Aunque me sigue sonando complejo, seguiré leyendo, tal vez encuentre respuestas. ¡Gracias por tomarse la molestia de responder! 🙂

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